La sombra de un duende diaguita los emponcha. El río es un murmullo ebrio de pasado. De futuro. Riega el vientre del valle de Yocavil. Se sientan en medio del puente, con las piernas aleteando en el viento, mientras Almanzor nutre su giba en el cauce. El pueblo está sin luz y, por lo tanto, sin agua; dicen que es a causa de una voraz minera que carcome la esperanza de la tierra. Frío. La luna los acaricia. Ilumina un odre junto a la baranda. Ella arrima las copas. Los perfuma el malbec de la poesía. Los ojos se encuentran.

Quiero que mis besos vuelen, que se acuesten en el viento, se descalcen en la noche y amanezcan en tus besos

, le runrunea Shahriyar. Scheherezade apoya su rubor en el horizonte. Las miradas se dirigen hacia las mil sesenta y nueve noches.

San Quasimodo aparece súbitamente y bendice al camello, antes de iniciar la travesía por la ruta 307, cuyos baches le hacen doler los juanetes a la Pachamama. Las coplas bribonas de la Isidora Álvarez de Guanco despeinan el viento de Tafí, mientras el violín de Justino Méndez cuelga una vidala del sauce.

Al ingresar al villorrio surrealista, la imagen de changuitos y mujeres husmeando en un vaciadero de desechos los estremece. Tres ancianos aguardan impacientes subidos a los carros. Sobre el basural se levanta un enorme cartel publicitario que reza: "Queda mucho por hacer-Superior Gobierno de AR". La doncella se acerca a un mendigo curcuncho que se retuerce de dolor. - ¿Qué os duele, morador? - Retorcijones, chucho, bronca... Tengo una diarrea destituyente. Acabo de enterarme que nosotros también tenemos que pagar el impuesto a las ganancias... - ¿Son comerciantes, empresarios o miembros de la Sociedad Rural? - Vendemos cartones, botellas... - ¿Y es obra del gobierno de Al Rachid? - El basural, sí, pero el impuesto es de la gran sultana, todos debemos pagar un diezmo, hasta los jubilados... - ¿Para vivir más felices? (se retuerce) - No se burle... - ¿Y qué tiene de superior el gobierno?, dice Shahriyar. - Bueno, la casta política... le dicen los Enriques o los Quiques... porque se enriquecen... - ¿Hay un impuesto al enriquecimiento patrimonial en la función pública? Ese dinero podría ser de los jubilados que cobran $1.687...

En la esquina de la Casa de Gobierno, una mujer con un megáfono aturde: "¡A los lindos guardapolvos que engordan! ¡Arriba esa pancita! ¡Chicos, a romper la balanza!" Ven salir a un hombre sonriente. "¿Quién es?", le pregunta la doncella a un acompañante. - Es un juez español corajudo, luchador por los derechos humanos... - ¿Por qué luce tan contento? - Al Rachid le ha contado que en su comarca la Justicia y el poder legislativo son independientes, que elige los mejores jueces, que... - ¿Como a López que ganó varios concursos? ¿Le habrá contado también de su nepotismo?, interviene una aguerrida jubilada. - ¿O tal vez cuando aconsejaba económicamente al exterminador o cuando se morían chicos por desnutrición siendo ministro de Economía del Pulpo?, acota un viejo al que le falta una pierna.

Almanzor intenta beber en el río Salí, pero no le sube agua a la joroba. La bella Scheherezade agarra al vuelo una hoja con una frase escrita. Lee: "Un pueblo que pierde la fuerza necesaria para sacudirse el yugo acaba por venerarlo..." Shahriyar detiene la mirada en los chicos que revuelven un basural: "La demagogia es la hipocresía del progreso, dice un amigo francés, ¿que no?"